Al llegar al sueño
en el que me esperabas,
atravesamos lunas
escribiendo vino
bebiendo versos.
Iniciado el vuelo
sobre el enredo de nuestras bocas
libres de fortalezas
espantamos bestias
buscándonos entre las sábanas
-la hoz del tiempo ya no cercena-
La noche se rompe en mil pedazos
hasta que acude, de nuevo, el invierno
y arropa nuestro silencio
y caras de luna llena.
miércoles, 13 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
Hasta tu piel.
Todo lo anterior era inventado, humo.
Las fui construyendo en mi cabeza
-el hueco resultó ser
demasiado pequeño-
Hasta tu piel
nunca
tan alto vuelo existió.
Después, delicia y gozo,
calor guerrero.
Nada quedó
que no ardiera
tras la suave curva que me invade.
Atrás quedaron tiempos
de cristal tallado
y belleza frágil,
ahora, perennes son las guirnaldas
y el sutíl licor
que, de ti,
me embriaga.
Las fui construyendo en mi cabeza
-el hueco resultó ser
demasiado pequeño-
Hasta tu piel
nunca
tan alto vuelo existió.
Después, delicia y gozo,
calor guerrero.
Nada quedó
que no ardiera
tras la suave curva que me invade.
Atrás quedaron tiempos
de cristal tallado
y belleza frágil,
ahora, perennes son las guirnaldas
y el sutíl licor
que, de ti,
me embriaga.
lunes, 14 de mayo de 2012
La nieve
Poco quedó en mis manos
quizá el eco de algo parecido a un beso,
el resto fue desprendiéndose
cubriendo de letras
la nieve, lo anterior a ti
haciendo peldaño
hasta tocar mi ilusión
con la punta de tu lengua.
quizá el eco de algo parecido a un beso,
el resto fue desprendiéndose
cubriendo de letras
la nieve, lo anterior a ti
haciendo peldaño
hasta tocar mi ilusión
con la punta de tu lengua.
lunes, 7 de mayo de 2012
Viaje de vuelta.
Apenas había cambiado el paisaje,
encinas y almendros seguían abrazando los railes
de un tren que siempre actuó como puente;
entre la infancia y la edad adulta,
entre la inocencia y la madurez,
entre tu y yo.
Regresamos
al lugar en el que se acunaron tus sueños e ilusiones.
El viaje de ida
lo hiciste en busca de mi boca y mis brazos;
en esos mismos brazos llevo yo hoy,
tus cenizas
al encuentro de tu tierra, de tus raices
a través de éste tren
con destino definitivo.
encinas y almendros seguían abrazando los railes
de un tren que siempre actuó como puente;
entre la infancia y la edad adulta,
entre la inocencia y la madurez,
entre tu y yo.
Regresamos
al lugar en el que se acunaron tus sueños e ilusiones.
El viaje de ida
lo hiciste en busca de mi boca y mis brazos;
en esos mismos brazos llevo yo hoy,
tus cenizas
al encuentro de tu tierra, de tus raices
a través de éste tren
con destino definitivo.
viernes, 17 de febrero de 2012
Lado izquierdo.
Dentro de mi estás
suena la música y sales.
Sobre el lado izquierdo
acurrucamos nuestros sueños
derramados por el reverso de la coraza,
donde amarra el amor.
Ninguna contingencia
tiene puerto.
Cualquier atisbo
arrogante o tembloroso
desterrado queda
de tan brutal explosión.
suena la música y sales.
Sobre el lado izquierdo
acurrucamos nuestros sueños
derramados por el reverso de la coraza,
donde amarra el amor.
Ninguna contingencia
tiene puerto.
Cualquier atisbo
arrogante o tembloroso
desterrado queda
de tan brutal explosión.
lunes, 6 de febrero de 2012
Errante
Les falta tu boca
a mis besos;
sin velas, sin timón
aprisionan mis párpados
el errabundo viento
cargado de tu ayer.
A tu imagen atado,
lamiendo la sombra
desprendida de mis manos
tras la última hoguera.
Gotea,
vacío de tu huella
el vértigo voraz
donde sólo tu piel me eleva.
a mis besos;
sin velas, sin timón
aprisionan mis párpados
el errabundo viento
cargado de tu ayer.
A tu imagen atado,
lamiendo la sombra
desprendida de mis manos
tras la última hoguera.
Gotea,
vacío de tu huella
el vértigo voraz
donde sólo tu piel me eleva.
viernes, 20 de enero de 2012
Eterna melodía.
Hoy no tiembla la pared,
no crujen las horas
ni recuerdo ningún amanecer.
No hay astillas de hielo,
equipaje en la memoria
ni viejos mapas
-rotos por donde doblan-
Hoy sólo,
nuestra salvaje y tierna luz
y la eterna melodía
que siempre nos acompaña.
no crujen las horas
ni recuerdo ningún amanecer.
No hay astillas de hielo,
equipaje en la memoria
ni viejos mapas
-rotos por donde doblan-
Hoy sólo,
nuestra salvaje y tierna luz
y la eterna melodía
que siempre nos acompaña.
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